lunes, 12 de abril de 2021

FRASES MOTIVADORAS PARA NUESTROS HIJOS





Si cada día corregimos 15 veces en negativo a nuestros hijos y les decimos NO otras quince, su saldo positivo en el banco de las emociones será nulo. Sin capital, ¿cómo van a aguantar hasta final de mes? Irán tirando, arrastrándose como puedan, hasta sentirse vacíos y sin fuerzas. O al revés, tan insatisfechos que pueden llegar a explotar.

A todos nos gusta tener nuestras arcas bien llenas. Con la cuenta en el banco cargada nos atrevemos a cualquier cosa: a viajar, a comenzar nuevos proyectos o a soñar.

A nuestros hijos les pasa igual. Solo que en su banco no hay dinero sino emociones. Valoraciones. Seguridad. Y los ingresos o salidas dependen, en muchos casos, de nosotros.
Ayúdales a que tengan su cuenta corriente emocional rebosante. La vida ya se encargará de nivelar el saldo pero mientras, en casa, que no se te olvide hacer un ingreso diario de 5 frases positivas.


Frases para fomentar en positivo:

La competencia:

  • Mira lo que has conseguido. ¡Es fantástico!
  • Te está costando pero lo estás haciendo muy bien.
  • Parece que disfrutas mucho haciendo eso.
  • Te está saliendo muy bien. Sigue así.
  • Es cierto que puedes mejorarlo. Sigue practicando y lo conseguirás.
  • No me ha gustado lo que has hecho. Sé que lo puedes hacer mejor
  • Por supuesto que puedes mejorar. Todavía puedes dar más de ti.

La iniciativa:

  • Tu esfuerzo ha valido la pena.
  • Estoy seguro de tu talento. ¡Atrévete!
  • ¡Mira lo lejos que has llegado!
  • Fíjate en el error e inténtalo de nuevo. Seguro que ahora es más fácil.
  • Me gustan tus ideas.
  • Seguro que encuentras una solución mejor.
  • Inténtalo, no importa si lo consigues o no. Todos nos equivocamos y así aprendemos.

La comunicación:

  • No opino lo mismo que tú pero te agradezco que me lo digas.
  • Dime cuál es tu opinión. Me interesa.
  • ¿Qué te parece?
  • Esa es una buenísima observación. Gracias.
  • Esa pregunta es muy interesante.
  • Me gusta que me preguntes cosas.

Su identidad:

  • Me gusta cómo eres.
  • Te quiero, te quiero, te quiero.
  • Espero que estés orgulloso de ti mismo.
  • Me gustas cuando sonríes.
  • Me encanta tu compañía.
  • Me gusta ver en lo que te estás convirtiendo.
  • No te compares con nadie. No hay nadie como tú.
  • No podemos ser buenos en todo. Por eso tenemos nuestros talentos especiales.
  • Eres especial, no hay nadie como tú

La responsabilidad:

  • Sé que puedo confiar en ti.
  • Me has demostrado ser responsable.
  • Equivocarse es bueno. Te enseña a mejorar.
  • No te lo permito pero te quiero.
  • Toma una decisión. Confía en ti mismo

La colaboración:

  • Gracias por tu ayuda.
  • Lo que has hecho ha sido muy importante para mí.
  • Yo no lo habría hecho así pero así está perfecto.
  • Yo no lo veo de la misma manera. Dime por qué piensas de esta manera.
  • Tómate tu tiempo para hacerlo.
  • Seguro que entre los dos es más fácil.
  • Sé que te cuesta un gran esfuerzo por eso te lo agradezco más.

Elena Roger Gamir
Pedagoga- Solohijos.com

COMO MEJORAR LA COMUNICACIÓN DE LOS HIJOS ADOLESCENTES



La adolescencia es una etapa de esplendor y de descubrimiento con importantes cambios físicos y psiquicos. Y es una creencia limitante pensar que la adolescencia es una época problemática. Por el contrario, el poder vivir de cerca los procesos de cambio de nuestros hijos es apasionante. El sólo hecho de tener esta creencia ya nos limita a la hora de educar a nuestros hijos. En este artículo ofrezco siete pautas para comunicarse con el adolescente y conseguir una relación sólida de confianza. De la calidad de esta comunicación dependerá la confianza, el respeto y la autonomía del adolescente. 

1. La calidad de la escucha. Si queremos que se sienta escuchado y atendido, tenemos que nadas centrar nuestra atención sólo en él. Incluso ir más allá e intentar escuchar sus sentimientos. También podemos decir en alto lo que estamos observando sobre lo que está sintiendo el adolescente  y ayudarle a reconocer cuáles son sus emociones. 

2. Hablar sin evaluar, juzgar, ni presuponer. Si cuando hablamos a nuestro hijo adolescente emitimos juicios o le culpamos, acabará por no escucharnos. Por ello no debemos utilizar frases como "Eres un mentiroso" sino "Eso que has dicho no es verdad". No utilizar el verbo SER cuando les riñamos, ya que hay algo innato e inamovible en el verbo SER. Tampoco presuponer o anticipar suspensos, ni conductas o resultados que no se han dado. Si nuestra forma de comunicar tiene tonos acusativos, nuestro hijo se cerrará en sí mismo, la comunicación será inexistente y nos preocuparemos por cualquier cosa.


3. No hacer comparaciones entre hermanos y no etiquetar a los hijos. Cada hijo es único y es un tesoro en sí mismo. Cada uno tiene sus cualidades, fortalezas y talentos. Si hacemos comparaciones, nuestros hijos se sentirán culpables por ser peores que su hermano/a y no se sentirán queridos ni valorados. Tampoco hay que poner etiquetas a los hijos. Es muy común etiquetar a los hijos. Uno es el guapo, el otro el inteligente, el otro el rebelde. O en el peor de los casos uno tiene todas las virtudes mientras que el otro todos los defectos. Todo esto hace que se instale un sentimiento negativo en el adolescente. 

4. No valorar sólo las calificaciones escolares. ¡Es un error muy común! Si sólo valoramos las notas que sacan en los estudios, y son niños seguramente con más talento en otras áreas, la autoestima bajará a bajo cero y como no verán otro camino se cerrarán en sí mismos y se aislarán. Hoy en día se sabe que hay diferentes tipos de inteligencia, no sólo la cognitiva matemática lingüística, que es la que es útil para sacar buenas calificaciones escolares. En mis sesiones veo niños con mucho talento pero por no sacar buenas notas se sienten muy desmotivados ante la vida, se esconden y se aíslan del mundo y cuesta mucho sacarlos de ahí para que se integren y lleven una vida normal. Si les valoramos y reconocemos todo lo que hacen bien se sentirán más motivados para estudiar que si sólo nos centramos en las notas. Otro error muy común es no felicitar a los hijos si sacan buenas notas, porque se supone que es su obligación. A partir del aprobado, recomiendo felicitar por las notas y decirle: įsigue así! ¡Muy bien! Y además podrías mejorar en. 

5. Responsabilidad, autonomía y capacidad de decisión. Haz que el adolescente sienta que su vida depende de él, que tiene ese poder y que nosotros estamos para guiarle, pero que el camino lo tiene andar él. Debemos darle responsabilidades apropiadas para su edad e irlas aumentando paulatinamente. También es muy importante dejarle un espacio de libertad para que aprenda tomar decisiones desde  pequeño. Hay muchas pequeñas cosas pueden decidir ellos: Actividades extra-escolares, ropa, amigos... Si decimos a un adolescente "esto se hace así porque lo digo yo" le estamos tratando como a un niño pequeño y no estamos fomentando su autonomía. 

6. Reconocer sus logros, ya que es la forma de saber por dónde tienen que ir. Hay que focalizarse en lo positivo y no en lo negativo. Debemos reconocer las fortalezas o talentos naturales y cualquier cosa que aprendan o hagan bien. Es el espejo donde ellos se miran para saber si van por buen camino. El reconocimiento se da desde el corazón pero describiendo lo que se ve o siente, no decir sólo que bien lo has hecho, sino describirlo. Por ejemplo: “Organizas muy bien tu tiempo con los exámenes y veo que te concentras muy bien cuando estudias".

 7. Pedir perdón si nos hemos equivocado. Los padres no somos superiores a nuestros hijos. Y nos equivocamos muchas veces. Por eso es necesario darle la razón a nuestro hijo, si la tiene, y pedir perdón si nos hemos equivocado. Estamos aprendiendo juntos y aunque los padres tenemos más experiencia, también nos equivocamos. La autoridad porque sí puede desembocar en sumisión o en rebeldía. Hay que educar desde el amor. 

La adolescencia no tiene que ser una etapa problemática. Un adolescente feliz está satisfecho con su vida, explorando y aprendiendo continuamente de todo. Sabe que su vida depende de él y estudia para hacerse un futuro a su medida. Tiene sus amigos con los que se divierte y la familia donde encuentra apoyo y paz, y donde se le reconoce para desarrollarse y expandirse.


JORGE SERRANO

sábado, 10 de abril de 2021

LA IMPORTANCIA DE LAS PALABRAS Y EL RESPETO EN LA EDUCACIÓN

 Un interesante experimento vital realizado en la escuela que a todos nos hará pensar. La importancia de las palabras. Una palabra puede arreglar o estropear el día, porque “hay palabras que curan y palabras que matan”


EDUCACIÓN Y NOVIOLENCIA

Presentación del Decálogo sobre Educación y Noviolencia En un mundo digital lleno de prisas, juicios y agresividad en las redes socia...